Morelia, Mich., 3 de mayo del 2013. La determinación de las propiedades físicas (densidad, viscosidad, comprensibilidad, tensión superficial) juega un papel importante en diferentes aplicaciones industriales. Recientemente trabajos relacionados con las propiedades interfaciales en hidrocarburos han cobrado gran interés en la industria del petróleo.
Sin embargo, el uso industrial de moléculas tipo surfactante (producto químico que reduce la tensión superficial de los líquidos) se ha venido empleando de manera empírica y con muy poco valor científico, por lo que estos resultados serán de gran utilidad para los sectores industrial y comercial, ya que les permitirá generar productos de mejor calidad. Mientras que a la comunidad científica le servirá en la parte de simulación cuando efectúen trabajos experimentales.
La Doctora en Ciencias con especialidad en Física, Laura Alicia Ibarra Bracamontes , de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, realiza una investigación sobre la tensión interfacial en fases fluidas con surfactantes, a fin de abonar mayor información al respecto.
“Estos estudios ayudarán a un mejor entendimiento sobre cómo los diferentes tipos de moléculas adsorbidas en las interfases fluidas modifican las propiedades de tensión interfacial, lo cual se ve finalmente reflejado en la estabilidad de sistemas fluidos tipo emulsión durante su uso comercial e industrial”, especifica la profesora investigadora de la Facultad de Ingeniería Mecánica.
La tensión superficial es la fuerza por unidad de longitud que se ejerce tangencialmente sobre la superficie de separación entre un líquido y un gas, o entre un líquido y un sólido. Cuando la superficie de separación se da entre dos fases fluidas (como el agua y el aceite), se le denomina tensión interfacial. De tal manera que si no se estabilizan estos sistemas tienden a separarse.
“Estamos estudiando cómo estabilizar las emulsiones y eso se hace a través de unas moléculas que se introducen, las cuales podemos entender como si fueran moléculas de jabón, que se van a la interfase (estrecho en donde se separan los líquidos), lo que finalmente provoca que se rompen en gotas y quedan más estables”, explica la Dra. Ibarra Bracamontes.
Para lograr tal objetivo, la investigadora junto con un equipo de colaboradores, realizan pruebas de medición de la tensión interfacial para determinar qué tan elástica es la membrana que se forma en la interfase agua y aceite, mediante un “barrido” de temperaturas y de variaciones de concentración del surfactante.
Con un 80 por ciento de avance en la investigación, los resultados preliminares demuestran que si existe dependencia en la temperatura sobre la tensión interfacial, “a mayor temperatura, las moléculas tienen mayor energía térmica, y por tanto, tienen mayor facilidad para pasar a la interfase y reducir la tensión interfacial”. Así mismo, se ha encontrado que conforme aumenta la concentración del surfactante disminuye gradualmente la tensión interfacial.
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Georgina Morales Gutiérrez
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